La alimentación del marinero



Todas las provisiones de carne estaban saladas para poder conservarlas. Además se les daba pan con forma de galletas de barco, los biscuits, que se hacían en el puerto y solían estar hechas desde hacía un año o más. La galleta era dura como una piedra y producía agujetas en las mandíbulas. Las atacaba una mosca que ponía sus huevos en ellas. Se golpeaban contra la mesa antes de comerlas para que saliesen los gorgojos. Los marineros también intentaban hacer su propio pan aunque la harina también estaba llena de gorgojos.



La bebida era peor. La cerveza no se conservaba mucho tiempo en un barco por lo que Cromwell decidió que los marineros tomaran ron. El agua se guardaba en barriles  y a los pocos días se volvía verde y viscosa, así los capitanes de los barcos tenían que buscar los puntos en tierra donde abastecerse de agua y llenar los barriles.

Ritchie, La búsqueda de las especias

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